El coronavirus es un arma de guerra biológica.

El coronavirus es un arma de guerra biológica.

La creencia de que el virus fue contagiado en un mercado de animales exóticos fue rechazada por la Organización Mundial de Salud y ahora muchos científicos de prestigio internacional han lanzado la idea que el virus es un arma de guerra biológica

Francis Boyle es especialista en la ley internacional contra el terrorismo y las armas biológicas y ha declarado que «2019 Wuhan Coronavirus es un arma ofensiva de guerra biológica». Asimismo afirmó que «la Organización Mundial de Salud (OMS) sabe perfectamente qué es lo que está pasando en Wuhan».

El coronavirus es un arma de guerra biológica.

​En Wuhan, donde viven 12 millones de personas, está instalado un laboratorio biológico de máximo nivel de bioseguridad 4, denominado, Wuhan BSL-4 y que que experimenta con agentes biológicos que representan un alto riesgo individual de contagio.

Allí se trabaja con los patógenos más peligrosos del mundo, incluyendo varios coronavirus, como SARS-CoV (Síndrome Respiratorio Agudo y Grave), MERS-CoV (Síndrome Respiratorio del Medio Oriente) bajo la supervisión no solo del Gobierno chino sino de la misma OMS.

El laboratorio BSL-4

El laboratorio BSL-4 fue puesto en funcionamiento después de la epidemia SARS en 2003 que ocasionó 750 muertes y 8.000 personas resultaron infectadas, llegando el índice de muerte al 10%. Según las publicaciones Natural Research Journal, The Lancet Infectious Diseases, y Journal of Medical Virology, el laboratorio de Wuhan se convirtió con el tiempo en un lugar preferido de los virólogos de todo el mundo y en especial, de EEUU, Canadá y el Reino Unido debido a su clima húmedo y caliente que representa condiciones ideales para el desarrollo natural de los más peligrosos patógenos y la existencia de una naturaleza llena de animales e insectos exóticos.

De acuerdo con la publicación rusa, Svobodnaya Pressa, el coronavirus 2019-nCoV fue conocido por primera vez en 1965, pero en 2015 el Departamento de Justia de EEUU otorgó la patente № 10130701 para este virus al Instituto de Pirbright (Reino Unido), especializado en prevenir y controlar enfermedades transmitidas de animales al hombre.

La OMS autorizó la transferencia de la patente del 2019-nCoV al laboratorio de Wuhan BSL-4 por ser el lugar preferido de los virólogos europeos, canadienses y estadounidenses debido a sus avances en la investigación de las enfermedades contagiosas y la creación de las vacunas para prevenir y combatirlas.

Por lo tanto, no solamente los científicos chinos tenían acceso a este patógeno sino también los norteamericanos, británicos y canadienses.

Guerra Biológica

La Facultad de Virología de la Universidad de Duke de EEUU también está envuelta en el estudio del coronavirus 2019-nCoV en cooperación con la Universidad de Wuhan donde comenzó la epidemia de este nuevo coronavirus. Dicha Universidad de Duke tiene un proyecto conjunto con Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de Defensa (DARPA, por sus siglas en inglés) perteneciente al Pentágono.

El coronavirus es un arma de guerra biológica.

Este proyecto se llama Programa de P3 Prevención de Pandemias de Duke. La DARPA es responsable por el desarrollo de nuevas tecnologías para el uso militar incluyendo la guerra biológica.El coronavirus es un arma de guerra biológica.

El Instituto de Virología de la Universidad de Wuhan también ha participado desde 1980 en varias ocasiones en la investigación de los coronavirus junto con el Instituto de Investigación Médica para Enfermedades Infecciones del Ejército de EEUU, incluyendo la elaboración de vacuna para CoV-SARS en los años 90.

Pero no solamente los científicos militares de EEUU estaban activos en Wuhan, sino también científicos de Alemania y Japón tomaron parte en los estudios de los coronavirus en el Instituto de Virología de la Universidad de Wuhan.

El Pentágono ha gastado entre 1990 y 2018, 100.000 millones de dólares en armas biológicas en cuyo estudio han estado participando más de 13.000 científicos norteamericanos con la colaboración de miles de sus colegas canadienses y británicos.

​Actualmente, el Departamento de Defensa tiene más de 400 laboratorios en el extranjero de nivel de bioseguridad BSL-3 y 4, especialmente en los expaíses socialistas que están rodeando a Rusia. La periodista de investigación búlgara Dilyana Gaytanjieva denunció en 2018 que «el Pentágono está desarrollando virus mortales en 25 países a través del Programa de Cooperación Biológica haciendo hincapié especialmente en desarrollo de insectos asesinos».

Insectos para transportar virus.

Guerra biológica

Richard Guy Reeves, del Instituto Max Plank para Biología de la Evolución (Alemania), afirmó en las páginas de la revista Science que la «DARPA está creando insectos para transportar virus siendo un nuevo tipo de armas biológicas». El proyecto plantea insertar virus modificados genéticamente en tres tipos de insectos: pulgas, chicharras y moscas blancas. En respuesta a la información de la revista Science, el director del programa de la DARPA Insectos Aliados, Blake Bectine declaró que el programa fue creado «para proporcionar nuevas capacidades de protección a EEUU».

El coronavirus es un arma de guerra biológica y el hecho se demuestra porque varios virólogos del Pentágono y sus colegas de Canadá, Reino Unido, Japón, Alemania estaban haciendo sus estudios respecto a los coronavirus en el laboratorio BSL-4 de Wuhan, abre la posibilidad de la filtración deliberada del 2019-nCoV ya manipulado por la mano de científicos, teniendo en cuenta la historia del uso de virus por EEUU como armas biológicas o por un descuido de los virólogos chinos.

Entonces, no sería nada rara la idea de experimentar con coronavirus durante el apogeo de la guerra comercial entre EEUU y China para socavar a este país asiático económica y humanamente ya que es el mayor competidor de Norteamérica.

El Coronavirus tiene vacuna.

También llama la atención el hecho que mientras los científicos chinos y rusos dicen que tomaría más de ocho meses crear la vacuna para 2019-nCoV, el director del Centro de investigación y Elaboración de Vacunas en NIH, Barney Graham, anunció que tal vacuna ya existe y fue creada a base de las vacunas para CoV SARS y Co MERS. Lo único que falta es obtener la aprobación de esta vacuna por las autoridades federales de EEUU.

Todo esto significa que el coronavirus 2019-nCoV no es algo nuevo y fue elaborado hace tiempo e inclusive se sabe cómo detenerlo, pero por algunas claras razones geoestratégicas globales, EEUU prefiere demorarse en ayudar a China a combatir esta pandemia.

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