Informe de la ONU reconoce «trabajo forzoso» en misiones de médicos cubanos.

Informe de la ONU reconoce «trabajo forzoso» en misiones de médicos cubanos.

El documento advierte sobre las condiciones de trabajo en que laboran los profesionales de la salud que cumplen misiones en el extranjero.

Un informe elaborado por la Relatoría Especial sobre las formas contemporáneas de la esclavitud y la Relatoría de Trata de Personas de Naciones Unidas advirtió sobre las condiciones de trabajo en que laboran los médicos cubanos que cumplen misiones en el extranjero.

«trabajo forzoso» en misiones de médicos cubanos.

El documento, al que tuvo acceso el diario argentino Infobae. Está firmado por las relatoras especiales Urmila Bhoola y María Grazia Giammarinaro y toma como base la denuncia elaborada en 2019 por Prisoners Defenders. Esa organización, con sede en Madrid. Presentó 450 casos de médicos que a lo largo de los últimos años sufrieron diferentes violaciones a los derechos humanos.

Entre los parámetros que se desglosan para condenar el régimen que enfrentan los profesionales de la salud se encuentran:

Las condiciones de sometimientos obligatorio. Las limitaciones en sus beneficios laborales. Las horas de trabajo. La libertad de movimiento. Las amenazas que reciben y la situación en que se encuentran los llamados “desertores”. Término masificado por La Habana para denominar a todos aquellos que abandonan las misiones.

“En los 450 testimonios de médicos cubanos que presentamos se reiteran patrones de esclavitud moderna. Vejámenes a los derechos humanos. Falta de libertades y un sistemático esquema de trata de personas por parte del régimen de Cuba”. Declaró a Infobae Javier Larrondo, director de Prisoners Defenders.

Muchos de los médicos, ahora exiliados en Estados Unidos, reconocieron haber sido amenazados en muchas ocasiones por funcionarios del régimen cubano durante su trabajo en el extranjero.

El informe recuerda que los abandonos de misiones en el extranjero son castigados bajo el Código Penal de Cuba. Que en su artículo 135 estipula que “el funcionario o empleado encargado de cumplir alguna misión en un país extranjero que la abandone, o cumplida ésta, o requerido en cualquier momento para que regrese, se niegue, expresa o tácitamente, a hacerlo, incurre en sanción de privación de libertad de tres a ocho años”.

Las relatorías de Naciones Unidas también advirtieron al Consejo de Derechos Humanos de la ONU que. “Las condiciones de trabajo reportadas podrían elevarse a trabajo forzoso, según los indicadores de trabajo forzoso establecidos por la Organización Internacional de Trabajo”.

Cuba vende sus médicos y se despreocupa de la epidemia de Covid 19 en la isla.

Una nueva delegación de médicos cubanos fue enviada por el régimen de La Habana a Cabo Verde.

De acuerdo con el comunicado del MINREX la delegación está compuesta por 20 profesionales de la salud de ocho provincias cubanas. Hay por cada cinco médicos, 10 licenciados en Enfermería y cinco en Higiene y Epidemiología. Sus edades oscilan entre los 29 y 60 años, explicó el jefe de la brigada el doctor José Antonio Sánchez.

Según se conoció en el comunicado en Cabo Verde ya hay 79 profesionales de la salud. Esta nueva “brigada médica” es la número 22 que la dictadura castrista envía al extranjero a combatir la COVID-19.

Fuera de Cuba hay un total de 29 005 profesionales de la salud hasta el mes de marzo.

Esto representa millones de dólares en ganancias para la dictadura comunista, ya que La Habana se queda con al menos el 75 por ciento de los salarios que devengan sus trabajadores.

Desde que la crisis del coronavirus comenzara, el gobierno cubano ha enviado a sus profesionales de la salud a varios países como Italia, Venezuela y Andorra.

Al respecto, recientemente se conoció que al menos 30 médicos cubanos y venezolanos se incorporarán a la red de salud peruana.

Así mismo, la ministra de Salud hondureña, Alba Consuelo Flores, aseguró que Cuba enviará médicos también a ese país centroamericano.

Mientras tanto los contagios por coronavirus en la Isla aumentan cada día.

El gobierno de Cuba no pierde oportunidad de ingresar dólares y sigue enviando profesionales al exterior, al tiempo que los cubanos dentro de Cuba denuncian la mala situación de los centros de salud.

Profesionales de la salud en Cuba denuncian condiciones sanitarias de los centros y corrupción en el sistema de salud pública.

hospitales en Cuba

El doctor Santiago Marquéz Frías, denunció a través de Radio Martí que

«la insuficiencia en los turnos para pruebas especializadas ha incidido en que empleados de Salud Pública se lucren con la venta de muchos tipos de pruebas de laboratorio, radiografías, ultrasonidos, y otros».

Varios profesionales del sector de la salud en Cuba tomaron el tiempo para señalar la crisis por la que se atraviesa.

La precaria situación económica que motiva a la corrupción es la misma que tiene los hospitales en críticas condiciones de higiene, y palpable escasez de recursos.

Los doctores Santiago Marquéz Frías y Ramón Zamora aportaron impactantes testimonios sobre la realidad de los servicios médicos en la isla en entrevista con el programa Cuba al día, de Radio Martí.

Por su parte Marquéz Frías, de Manzanillo en Granma, dijo que «hay grandes problemas en cuanto a su infraestructura. Hay mala higiene. Tienen falta de reactivos para los (análisis) complementarios a realizar. Falta de jeringuillas, sondas, esfigmomanómetros, sillas de ruedas».

«Los servicios de salud son críticos, y con mayor rango en estas zonas alejadas de la capital», añadió el doctor.

Según el doctor, los familiares que acompañan a los enfermos, tienen que llevar cubos para almacenar agua con la cual bañar a los pacientes. También es común que tengan que traer la ropa de cama.

Además comentó que la alimentación en los centros es «escasa y mal confeccionada», y que la escasez de medicamentos, es algo ya generalizado. En ocasiones se pueden conseguir los medicamentos en las farmacias en CUC, pero no todos tienen los recursos económicos para ello. También puede suceder que no este el medicamento ni en estas farmacias.

El doctor explicó que para falta de males, la corrupción se generaliza. Debido a la poca disponibilidad de equipos y recursos para hacer pruebas especializadas, los empleados se lucran con la «venta de muchos tipos de pruebas de laboratorio, radiografías, ultrasonidos, ventas de cesáreas. Al igual que la lipectomía y la dermolipectomía», denunció.

Mientras, el doctor holguinero Ramón Zamora, denunció el impacto que tiene la cantidad desmedida de médicos que se encuentran fuera en misiones. El doctor cree que este es un factor determinante «en el deterioro de la calidad y cantidad de los servicios médicos para los cubanos».

«La inmensa mayoría del personal calificado está dentro del listado de médicos que continuamente están saliendo del país a cumplir misiones a otros países” y esto es “uno de los factores que realmente afectan al pueblo», precisó.

Ambos profesionales también expresaron su preocupación ante el estado de los consultorios médicos de familia; al ser mucho de ellos lugares adaptados sin tener las condiciones básicas necesarias para poder dar servicios de salud primaria.

La salud en Cuba se deterioró para los cubanos y se priorizó a los extranjeros.

El neurólogo cubano Roberto Quiñones Molina, residente desde 1994 en Argentina, dijo que “hoy no se ven trabajos relevantes en la medicina cubana”

«trabajo forzoso» en misiones de médicos cubanos.

El neurólogo cubano Roberto Quiñones Molina, residente desde 1994 en Argentina, dijo en entrevista con Infobae que

“hoy no se ven trabajos relevantes en la medicina cubana” y que, si tuviera que escoger entre un médico cubano y uno argentino, “hoy con los ojos cerrados digo de acá mil veces”.

Quiñones Molina es hijo de la reconocida doctora cubana Hilda Molina, con quien fundó el CIREN (Centro de Rehabilitación Neurológica), en La Habana. Él salió de Cuba en el 94, su madre, luego de una larga lucha logró salir de la Isla en 2009, y desde entonces vive también en Argentina.

En sus declaraciones Quiñones Molina contó de sus inicios fuera de Cuba. “Hace 26 años que formo parte de la comunidad médica argentina. Cuando llegué tenía un currículum muy bueno, muy abultado. La secretaria del Rectorado de la UBA lo miró y me dijo: ‘Su currículum es envidiable, pero sepa que en este país no es ni bachiller’”.

La posible llegada de 200 médicos cubanos, y el hecho de que puedan ejercer su trabajo sin más requisitos que completar una planilla, “tiene en vilo a la comunidad sanitaria argentina”, por lo que consideran “un privilegio inaceptable”.

Sobre la capacidad de los galenos de la Isla y la transparencia del contrato entre ambos gobiernos el neurólogo cubano dijo: “La verdad que hoy no puedo decir si los que vendrán son médicos o no. Hace 26 años me fui de Cuba. Si la preparación médica de estos profesionales es buena o mala, afirmar algo categórico sería aventurado”.

De sus años de estudiante, hace 33 años, Roberto Quiñones Molina asegura que para acceder a la carrera de medicina debías pasar por muchos filtros y era un verdadero privilegio ingresar. En ese entonces “los hospitales, con más o menos recursos, daban un servicio muy bueno a enfermos cubanos y extranjeros.

Con el tiempo y la necesidad de atender personas del exterior que pagaban en dólares, vi que la salud se deterioró para los cubanos y se priorizó la atención a los extranjeros.

Yo me vine en el 94, entre otras cosas, por diferencias políticas con el régimen, entre otras cosas por esa diferencia que se hacía con la atención médica a los pacientes cubanos”.

Su madre, Hilda Molina, participó en las primeras misiones médicas internacionalistas del régimen de Fidel Castro. “Cumplió servicios médicos internacionalistas en Argelia. Fue entre el ’79 y ’81, ’82”, y por conocimiento de primera mano “sabía que el gobierno argelino pagaba 8 mil dólares por médico y por mes al estado cubano… ¡8 mil dólares de esa época! Y a los profesionales como ella les daban 30, 40 dólares, y un departamento que debía compartir con otra médica”, aseguró a Infobae.

Ante la necesidad del régimen comunista de mantener las misiones internacionalistas como fundamental ingreso de dólares a las arcas del estado, la formación de médicos se masificó y se aceleró, por lo cual para Quiñones Molina “se ha resignado calidad por cantidad”.

Espías de la Seguridad del Estado vigilan a los médicos cubanos.

Roberto Quiñones Molina habló de la posibilidad de que junto a los médicos cubanos el gobierno incluya algunos espías de la Seguridad del Estado:

“se dice también que entre esos grupos vienen siempre los cuidadores de los médicos, que son miembros de la seguridad del estado cubano, de la inteligencia, que cuidan que estos profesionales no deserten, no escapen, no establezcan vínculos con nacionales de esos países, y un poco para el mantenimiento de la moral y las directivas que les da el Partido Comunista de Cuba.

No puedo afirmar ni negar, te repito y quiero que quede explícito, que sea como los videos producidos por las actuales autoridades de Bolivia, que afirman que muchos de estos médicos son adoctrinadores políticos. Personal de servicios de inteligencia cubanos que vienen a hacer labores de espionaje. No se que decir, pongo un signo de interrogación. Yo digo que podría ser”.

Desalojan a pobladores de asentamiento del Cotorro en plena pandemia.

Se trata de una comunidad donde habitan más de 1 000 ciudadanos, ubicada en el patio de la planta de la Empresa Antillana de Acero.

Autoridades de La Habana ordenaron ayer el desalojo de varios pobladores de un asentamiento ilegal ubicado en el municipio del Cotorro, al sureste de la capital.

El hecho fue reportado en rede sociales por el usuario Humberto Doval, quien recordó que los sucesos ocurren en medio de la pandemia de coronavirus que afecta a la Isla.

“Señores, una pregunta: ¿desalojo en Cuba en plena pandemia? Será posible tal crimen (…) sencillo, desde mi punto de vista están firmando su sentencia de muerte”, escribió el joven, quien también publicó varios videos que muestran momentos del desalojo.

Se trata de una comunidad donde habitan más de 1 000 ciudadanos, quienes levantaron sus casas donde antes estaba el patio de la planta de la Empresa Siderúrgica Antillana de Acero.

Muchos usuarios denunciaron el hecho, cuestionando la necesidad del desalojo en plena pandemia, un hecho que podría dejar a los afectados en situación de vulnerabilidad frente a la COVID-19.

En La Habana son comunes los desalojos de personas debido a la gran cantidad de población flotante, radicada, fundamentalmente, en municipios de la periferia.

En febrero del presente año, miembros de la Dirección de Vivienda Municipal de Playa en combinación con agentes de la policía, desalojaron por la fuerza en la barriada de Santa Fe a la ciudadana Odeimis Chirino Cabrera y a su familia.

“Llegaron a las cinco de la mañana, brincaron el muro, dándole patadas a la puerta y gritándome que tenía que salir. Yo les expliqué que tenía que vestirme y no me dejaron. Siguieron dándole patadas a la puerta hasta que mi esposo abrió y entraron todos. Me empujaron, aquí en el brazo tengo los morados de los empujones que me dieron”, contó Cabrera a CubaNet.

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